En el editorial anterior reflexionabamos acerca de los centro politicos para este año.
Hoy vamos a centrarnos en algunos de ellos. Lo primero es hacer mension que en cada uno ha sido protagonizado por miles de trabajadores de la construccion, esto que puede parecer menor es fundamental para cualquier proceso de transformacion real de la sociedad.
Como sindicato y como movimiento sindical, enfrentamos un momento que
presenta importantes desafíos. Los Consejos de Salarios, conquista
fundamental de nuestra clase, atraviesan un estancamiento que hace peligrar
acuerdos que avancen en materia salarial y de condiciones de trabajo del
conjunto de nuestra clase trabajadora. La realidad muestra una gran
intransigencia patronal, que intenta colocar un freno al avance del movimiento
obrero.
Pese a esto, nuestro movimiento sindical escribió una nueva página de lucha el
pasado 29 de octubre, donde bajo una lluvia persistente, miles de trabajadores
y trabajadoras demostramos que no hay impedimento climático que pueda
doblegar nuestra decisión de luchar. La concentración en la Universidad de la
República y la posterior marcha hacia el Palacio Legislativo fueron una
expresión importante de que nuestra clase está movilizada y atenta al devenir
de los acontecimientos.
Mientras las negociaciones no avanzan, los salarios se rezagan y las
condiciones de trabajo se estancan, resulta una prioridad del movimiento
obrero que el salario real tenga un importante crecimiento y especialmente se
prioricen los salarios más sumergidos: es una vergüenza que sigan existiendo
alrededor de 550.000 personas que ganan 25.000 pesos o menos.
Además, la movilización también fue escenario para fortalecer otra propuesta
clave: el tributo del 1% a las grandes fortunas. En un país donde la pobreza
infantil requiere acciones urgentes e impostergables, es imprescindible que
paguen más los que tienen más, para alivianar la carga a los trabajadores, los
pequeños comerciantes, los productores familiares y todos aquellos que
vivimos de nuestro trabajo. Esta iniciativa, que conecta con debates que se
están dando en todo el mundo, busca generar recursos específicos para atacar
problemas estructurales, complementando la lucha por mejores salarios.
La batalla por el presupuesto nacional fue otro eje fundamental de nuestro
reclamo. Reclamamos que se prioricen urgencias que no pueden esperar, que
se cumpla con lo prometido en materia educativa -particularmente de la
UDELAR- de salud y de vivienda y que se priorice la lucha contra la pobreza
infantil y se revitalicen importantes políticas sociales que fueron abandonadas
por el último gobierno nacional.
Se fortalece la iniciativa del 1% para combatir la pobreza infantil y la desigualdad
En el reciente decimoquinto congreso de nuestro PITCNT, la clase
trabajadora ratificó que el modelo de la desigualdad es el principal problema
social que tranca el acceso de las grandes mayorías a una vida digna, con
trabajo, salario y bienestar integral para todas las familias del país.
Ese modelo es la expresión histórica de la forma que adquieren las relaciones
capitalistas en un país y en un región como la nuestra, caracterizada por la
dependencia económica, la primarización productiva y la subordinación a los
centros de poder mundial del sistema capitalista.
La acumulación de fuerzas, desarrollada a través de la organización y la
lucha de clases, es un eje central y necesario para la superación estructural del
modelo de la desigualdad. Bajo esa brújula estratégica el movimiento sindical
fue estableciendo mojones para avanzar en esa acumulación.
Allí se encuentran, entre otros componentes, la estrategia de desarrollo
nacional, la reducción de la jornada sin pérdida de salario real, la participación
en el proceso del dialogo social por una nueva seguridad social pública, estatal,
solidaria y sin lucro, y declarar la pobreza en las infancias y las adolescencias
como emergencia nacional.
La pobreza infantil es un drama nacional de enorme calado histórico y de
repercusiones altamente negativas en el desarrollo individual y social. La
pobreza infantil golpea de lleno a la clase trabajadora, en tanto los niños y las
niñas que están en esas circunstancias de deprivación de derechos, viven en
hogares con adultos que están por debajo de la línea de la pobreza. Esos
adultos son clase trabajadora sin trabajo o con ingresos tan bajos que no se
pueden asegurar el piso mínimo de acceso a bienes y servicios.
Es por eso que, para el movimiento sindical, la lucha contra la pobreza infantil
es una lucha humanista y en defensa de su propia clase, entendiendo que la
exclusión social no es el resultado de la mala suerte o de decisiones
individuales desacertadas, sino la consecuencia ineludible de un sistema
económico que acumula y concentra la riqueza social en cada vez menos
manos, al mismo tiempo que excluye y empobrece a las grandes mayorías.
En los últimos 30 años la pobreza infantil en Uruguay nunca dejo de ser
entre dos veces, y una vez y media mas grande que la pobreza promedio de
los adultos. Durante ese ciclo histórico el país atravesó coyunturas económicas
de alto crecimiento económico y también gobiernos de diferentes procedencias
electorales y con intereses diferentes.
Sin embargo, nunca se logró erradicar la pobreza en las infancias.
La teoría de que primero se necesita crecer económicamente para luego
repartir, o peor aún, la teoría del “derrame”, es absolutamente impotente para
explicar la continuidad de la pobreza infantil en Uruguay.
Es más, en el último quinquenio, donde el país estuvo bajo el gobierno de la
derecha defensora del mercado, la economía nacional creció en el entorno de
un 6,4%. Sin embargo, la pobreza infantil no solo no se redujo sino que avanzo
en más de tres puntos. Hoy en día, la pobreza infantil afecta a mas del 32% de los niños y niñas del país. Es una realidad insoportable.
La propuesta de gravar con un 1% al 1% más rico de la sociedad, es la
alternativa programática concreta que levanta el movimiento sindical,
acompañado por las fuerzas aliadas de la intersocial y por sectores amplios de
la academia nacional, para- en un escenario de fuertes restricciones
presupuestales-conseguir los fondos necesarios para evitar que los niños y
niñas de nuestra clase, sigan pagando las consecuencias más salvajes de la
desigualdad que produce el sistema.
La propuesta de gravar al 1% más rico de la sociedad fue aprobada en la
Mesa Representativa del PIT-CNT del mes de noviembre, tras el trabajo de una
comisión interdisciplinaria que se formó tras la convocatoria de la clase
trabajadora organizada.
Este documento le da un armado programático a tres cosas: a la idea del
gravamen al 1%, a la forma de gestionar los recursos conseguidos y señala
también algunos de los componentes principales de por donde debe ir la
inversión social para el logro del objetivo.
La propuesta que aprobó la mesa representativa no implica la creación de un
nuevo impuesto. Así, esta cuestión de que no se pueden crear nuevos
impuestos, que se ha señalado reiteradamente como una especie de obstáculo
para avanzar en algo en materia de justicia tributaria, cae por su propio peso.
La propuesta del cobro de un tributo del 1% al 1% mas rico de la sociedad, no
necesita que se vote un nuevo impuesto. Basta con la modificación de un
impuesto que ya existe en el país desde hace décadas: el impuesto al
patrimonio de las personas físicas (IPPF).
La forma concreta que adquiere esta modificación al IPPF, es la creación de
una sobretasa progresiva sobre un mínimo no imponible de un millón de
dólares en patrimonio personal. El 99% de la población, que además no toda
paga el impuesto al patrimonio, no tendrá ninguna modificación en el monto
que actualmente paga, que es del 0,1%. El resultado práctico de esa forma de
aplicación, dirigida y concentrada únicamente al 1% más rico de la sociedad, es
que no hay aumento de la presión tributaria para el país. De este modo, el
relato que se reitera desde las trincheras conservadora, de que Uruguay no
puede soportar más impuestos, se derrumba como un castillo de naipes. Este
gravamen no aumenta la presión tributaria del país, solo la hace al 1% y de
modo muy modesto.
La base gravable del impuesto no afecta las actividades productivas, sino la
riqueza atesorada. Este es otro argumento letal contra los que salieron con euforia acerca de la propuesta de la clase trabajadora, que de modo apresurado salieron a
cuestionar la propuesta por los impactos que pueda generar en la inversión.
Por la forma que fue pensada la iniciativa, el gravamen recae directamente en
el patrimonio improductivo que acumulan y concentra el 1% de la población
adulta (residentes y no residentes).
La valuación de bienes de personas físicas (y sucesiones indivisas) que
constituye la base de aplicación de la sobre tasa es la siguiente:
– Bienes inmuebles acumulados por la persona, con tratamiento diferencia para
la casa en la que efectivamente habita la persona. De este modo lo que afecta
el impuesto fundamentalmente es la acumulación de casas-apartamentos, etc.
– Bienes muebles acumulados, particularmente todo los medios de transporte
bajo propiedad (autos, aviones, yates, etc).
– Las distintas formas de atesoramiento monetario (depósitos, joyas, acciones,
bonos, etc.).
– Todo otro bien, derecho u objeto que integre su patrimonio, deberá
considerarse a los efectos del patrimonio gravado, por su valor de mercado,
siempre que dicho bien o derecho, considerado de forma individual, tenga un
valor superior al 10% del monto mínimo no imponible.
La acción impositiva propuesta recae en residentes fiscales nacionales y
extranjeros que tengan su patrimonio en el país y los bienes de los residentes
fiscales nacionales que tengan bienes en el exterior.
En el caso de la tierra, se establecen medidas tendentes a no cargar sobre
la actividad productiva tanto como sobre la renta de la tierra.
Para afianzar la eficiencia y eficacia del cobro del impuesto, y más tomando
en cuenta la enorme capacidad evasiva y elusiva d ellos sectores que
concentran riqueza, el documento propone la creación de una unidad
especializada en el seguimiento de los contribuyentes con grandes riquezas
acumuladas. Esta unidad funcionaría dentro de la estructura general de la DGI.
A los efectos de garantizarle a la ciudadanía que los fondos solo se utilizarán para
implementar un plan de erradicación de la pobreza infantil, la Sobretasa del IPPF
estaría sujeta a afectación, volcando los recursos a una institución que será
definida por el Consejo Nacional de Políticas Sociales en consulta con el
Consejo Nacional Consultivo Honorario de los Derechos de la Niñez y la
Adolescencia, asegurando que el destino de lo recaudado este destinado
estrictamente a solventar políticas de reducción de la pobreza de hogares con
niños. niñas y adolescentes.
Todas estas luchas requieren de un pueblo movilizado y consciente, que
siendo solidario con quienes están peor y defendiendo sus intereses, puedan
torcer el rumbo a favor de las grandes mayorías nacionales, que esperan con
expectativas cambios que no pueden esperar.


