
El senador Botana: entre el desconocimiento y la soberbia
En las últimas horas, otros actores políticos se siguen sumando al coro de la “opinología” respecto al nuevo Convenio de la Construcción, lo cual demuestra que una parte del sistema político está en contra del acuerdo alcanzado por los actores sociales de la industria de la construcción.
Opinando en función de lo que les parece, sin un mínimo dato que sustente tan lapidaria sentencia.
Demanda un debate serio y fundamentado, y con gusto aquí estamos para abordarlo, con rigurosidad en lo complejo e importante que el tema demanda.
Dice que solo conoce dos formas de aumentar la productividad: una, “metiendo más”, y la otra, introducir tecnología que sustituya mano de obra.
Es una lástima que se tire a opinar con pensamiento de vuelo gallináceo.
Hace apenas una semana, trabajadores y empresarios del sector hicimos un primer intercambio público acerca de los desafíos de la productividad del sector, identificando mucho más que dos factores en juego.
Visualizando, además, la productividad del sector en su incidencia sobre la competitividad del país y su inserción internacional.
Una pena si no pudo asistir ni tomarse el trabajo de leer los puntos de vista, que son de público acceso.
Y ubico el concepto de desconocimiento en dos acepciones. Una, no conocer la dinámica del sector, que puede pasar, pero se soluciona preguntando. O la otra es desconocer a los actores que la protagonizan, y allí se emparenta con la soberbia.
Creerse que porque se es senador se puede opinar de todo así, sin más, no es lo acertado.
Los trabajadores, antes de plantear el tema, por supuesto hicimos un estimativo de costos. Y si no fuese viable, no lo hubiésemos planteado.
Por otra parte, los empresarios tampoco serían tan tontos de firmar algo que los lleve a la quiebra.
Y, sobre todo, es falso esto de que el costo se traslada a la sociedad.
El “traslado a precios” firmado es el que está en las pautas del Gobierno. No incide en las proyecciones presupuestales para la ejecución de obras.
Decir eso es mentir a la población.
El senador, en sucesivas intervenciones, ostenta una especie de miopía parcial, que solo es capaz de ver y medir la cantidad del empleo, sin detenerse lo más mínimo en la calidad del mismo.
Por eso, reiteradas veces se ha jactado de que durante el Gobierno de su partido se crearon 100.000 nuevos empleos, pero omite que en dicho período aumentaron también en 100.000 las personas empleadas por 40 o más horas, cuya retribución era inferior a 25.000 pesos mensuales.
No es buena cosa mirar solo un costado del asunto.
De hecho, el departamento del que fue intendente durante dos períodos es de los que tiene menor índice de desocupación, al tiempo que posee los mayores índices de informalidad y subregistro a la Seguridad Social, llegando a casi el 50%.
Analizar el mundo del trabajo requiere de una mirada más integral en cuanto a condiciones de trabajo, retribuciones salariales, cobertura de seguridad social, impacto en el mercado interno e interrelación con el desarrollo general del país.
No es la cuenta del almacenero, con impactantes frases de meme que, en realidad, no explican nada.
Es comprensible que, en términos ideológicos, les moleste el Convenio. Pero díganlo así y punto.
No quieran disfrazar costos y supuestas proyecciones que no tienen ni el mínimo asidero concreto.
Quienes somos actores cotidianos de esta industria hemos arribado a este acuerdo, con mecanismos para hacer seguimiento a aspectos concretos y medir la productividad del sector en sus múltiples variables, que son mucho más que dos.
Bienvenido el debate serio, argumentado, reflexivo y también autocrítico.
Ya tenemos demasiado griterío de barrabravas de uno y otro lugar.
Eso puede pasar. Pero para ser actor político con visión de futuro, en clave de país y sociedad, hay que mirar más lejos, escuchar más y tener la necesaria honestidad intelectual de oír al otro, y la posible justeza de sus demandas.
Javier Díaz
Secretario General del SUNCA


